No todo es IA
No tratamos cada problema como un problema de IA. Si tu cuello de botella es de proceso o de datos, eso es lo que arreglamos.
Preguntas frecuentes
Respuestas directas, sin letra chica. Si la tuya no está aquí, la resolvemos en la llamada de diagnóstico.
Contestas cuatro preguntas sobre tu operación; toma unos dos minutos. Si hay señales claras de fuga recuperable, puedes agendar en ese momento una llamada gratuita de 25 minutos. Si no, revisamos tu caso y te escribimos con una recomendación inicial en uno o dos días hábiles.
No. Son 25 minutos, gratis, de lunes a viernes entre 10:00 y 18:00 (Ciudad de México). Revisamos tus respuestas y te decimos qué conviene atacar primero. Sales con una recomendación concreta aunque no trabajemos juntos.
Empresas establecidas de México y LATAM con complejidad operativa real: multi-sucursal, franquicias, gimnasios, clínicas, restaurantes, distribuidores, servicios profesionales, manufactura, B2B y SaaS. El común denominador no es el sector: es que la operación se quedó chica frente al crecimiento.
No necesariamente. Muchas empresas no necesitan más software: necesitan que lo que ya tienen trabaje junto — integración, procesos y disciplina de datos. El diagnóstico decide; a veces el primer proyecto no incluye ni una herramienta nueva.
Preferimos proyectos de alcance fijo, con entregables concretos definidos antes de empezar, y una relación continua de modernización como camino natural después del primer proyecto. El precio se define después del diagnóstico, cuando el alcance es claro — no antes.
Depende del alcance que salga del diagnóstico, y no vamos a inventarte un número genérico. Lo que sí es fijo: el primer proyecto se define con alcance cerrado y entregables concretos antes de empezar, para que sepas exactamente qué recibes.
Quizá no todavía. La IA aplicada sin base — datos sucios, sistemas desconectados, procesos indefinidos — produce experimentos, no resultados. Primero modernizamos la base; la IA entra donde hay un cuello de botella claro y valor medible.
Un flujo donde agentes de IA ejecutan pasos acotados de un proceso — capturar, clasificar, preparar, dar seguimiento — bajo reglas explícitas: compuertas de aprobación humana en los pasos sensibles, bitácora de auditoría de cada acción y acceso limitado a sistemas aprobados. Es una frontera emergente y así la tratamos: con pilotos medidos, no con promesas.
El acceso se diseña, no se regala: permisos mínimos por tarea, sistemas explícitamente aprobados y registro de cada lectura y escritura. Antes de cualquier piloto definimos contigo los límites de riesgo y qué requiere aprobación humana.
Nuestros límites
Decir que no a tiempo es parte del trabajo. Estas cuatro reglas no se negocian.
No todo es IA
No tratamos cada problema como un problema de IA. Si tu cuello de botella es de proceso o de datos, eso es lo que arreglamos.
No empujamos ecommerce
Si tu negocio vive de sucursales, servicio o relaciones B2B, no te vamos a vender una tienda en línea que no necesitas.
No vendemos agentes antes de tiempo
Sin flujo claro, datos listos, permisos definidos y límites de riesgo acordados, no hay piloto agéntico. Punto.
No somos un taller barato
No competimos por precio en automatizaciones sueltas. El trabajo es diagnóstico, modernización, adopción y mejora continua.
Siguiente paso
Cuatro preguntas, dos minutos. Si hay señales claras, agendas una llamada gratuita de 25 minutos con una recomendación concreta.